Paz…

rio-com-agua-movimento

El día se fue metiendo, lenta y gradualmente, por mi ventana.

La luz del Sol se filtraba sin respeto por los cristales, que trataban inútilmente  de contenerla. Se colaba como una intrusa, bienvenida, pero intrusa al fin.Hacía rato que me había despertado.Simplemente disfrutaba de ese amanecer. Mi cuerpo luchaba con la mente, resistiéndome a dejar la cama.

El canto de los pájaros me recordó que estaba en el campo. Mis vacaciones comenzaban.

El interior, con sus interminables extensiones de placentero verde, me atraían demasiado.

De vez en cuando necesitaba esa sensación de silencio. De no escuchar por un tiempo el rutinario ruido de motores y bocinas.

De la gente amontonada y hablando a los gritos, como si fueran el centro del universo.

Escapando a la violencia cada vez más extendida en la ciudad. En cambio en esta paz…

Salté de la cama con el triunfo del cuerpo sobre la mente.

Me vestí apresurado, para no perderme detalle de aquella gloriosa mañana.

Apenas abrí la puerta un encantador aroma de pasto húmedo invadió mis fosas nasales.

Respiré hondo, a la vez que recorría con los ojos el extenso paisaje.

_¡Qué paz! -musité, tratando de no romper el casi sagrado silencio. Evalué el entorno.

El verde estaba matizado con toque rojos y amarillos de las flores silvestres que se encontraban por todos lados.La brisa les daba movimiento, como demostrando que tenían vida propia.

Un ranchito, allá a lo lejos, que se me antojó desagradable, rompía el natural paisaje.

Entre todo esto una cicatriz azul, que más que cicatriz era un adorno., cortaba en dos este paraíso.Me dirigí a él.

Los árboles de la orilla espejeaban en el agua clara. Unos patos silvestres flotaban placenteros y ajenos a las desgracias humanas.

Sin previo aviso algo contundente cayó al agua, muy cerca de los patos, destrozando el paisaje que trémulo flotaba, y haciendo que los plumíferos huyeran despavoridos, buscando protección en el cielo, como tantos humanos.

Miré entre enojado y sorprendido hacia mi derecha. Allí, a pocos metros de mí, se encontraba el sacrílego destructor de la paz. Se trataba de un niño de ocho o nueve años, con una gomera en su mano.

_¡Por qué hiciste eso! -le grité.

_Para cazar un pato -contestó algo inseguro y angustiado ante mi brusquedad.

_¿Tienes hambre?

_No.

_Y si matas a uno, ¿cómo vas a sacarlo del río?

_…No…sé -dijo dubitativo, para segundos después alejarse corriendo.

Yo me quedé solo, en medio de la naturaleza; y pensé:

Antes el hombre vivía en cavernas y era el primitivo cazador cavernícola.

Después vino el progreso. Pero todavía la caverna vive dentro del hombre…

Mientras me dirigía nuevamente hacia la casa recordé, sin saber muy bien por qué, el título de aquella vieja película:

“La violencia está en nosotros”.

&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

LUIS RODRÍGUEZ.

 

 

 

 

 

 

Anuncios

14 comentarios en “Paz…

  1. Me encantó, esta entrada Luis, para tomar conciencia, en un relato maravilloso, de como nosotros mismos podemos crear paz o sembrar muerte, da lo mismo si es un animal o un ser humano, cuando el placer de hacer daño, se vuelve habitual, no se está respetando la vida…yo misma hace muchos años en un lugar de mucha naturaleza y paz, vi como un padre enseñaba a su hijo con un rifle de balas de plástico a tirarle a las palomas y los pájaros, el niño tendría 6 o 7 años…saludos…

    Le gusta a 1 persona

      1. Es parte de la idiotez humana, o de algún gen salvaje que todavía nos queda y a veces parece que recrudece con mucha fuerza, no te olvides que somos animales también…sin afan de justificar al contrario, en la mayoría de las especies los animales cazan por sobrevivir, pero en nuestra especie, ya sabes… abrazos…

        Le gusta a 1 persona

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s