Así comienza «UN MUNDO MÁS ALLÁ…»

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CIENCIA FICCIÓN.

LUIS RODRÍGUEZ.

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¿Y qué si dormías?

¿Y qué si en tu sueño soñaste?

¿Y qué si en tu sueño fuiste al cielo

y allí cogiste una extraña y hermosa flor?

¿Y que si al despertar la flor estaba en tu mano?

SAMUEL TAILOR COLERIDGE

(1722-1834)

                                                       PRÓLOGO

¡El Triángulo de las Bermudas!

Incontables teorías se han tejido en su nombre.

Su ubicación está delimitada por la corriente del Golfo, , un poderoso río que se mueve cruzando el mar.

Llegando al sur de Puerto Rico se desvía en gran parte hacia el Norte, arribando a las costas orientales de Cuba y Florida y pone rumbo Noreste, dirigiéndose hacia las Bermudas, de las que toma su nombre.

De allí continúa hacia el Suroeste, hasta los treinta grados de latitud norte.

En ese punto se desvía al Sureste, completando el triángulo.

Dentro de esos límites y desde el término de la Segunda Guerra Mundial en 1945 (no hay datos confirmados de época anterior), han desaparecido sin causa aparente y sin dejar rastro, aproximadamente mil quinientas personas  y más de un centenar de barcos y aviones.

¿Casualidad? Parece improbable, debido a la gran acumulación de hechos.

¿Fantasía? ¡Imposible! Hay infinidad de informes de compañías de aviación y navieras, además de las que que poseen fuerzas militares de varios países.

Y todos sabemos que estos son exasperadamente racionales y nada propensos a la fantasía.

De ellos, además, tenemos las sabrosas comunicaciones radiales emitidas por sus hombres, antes de perder todo contacto. Me pareció un desperdicio no transcribir alguna de ellas, casi textual, en esta novela.

Lo demás es simple teoría, una de las tantas que circulan por el mundo.

No obstante, luego de estudiar todo el material que llegó a mis manos, me pareció por lo menos, probable.

¿Viaje hacia otra dimensión o en el tiempo? ¿Una puerta para algún lugar remoto del universo?

El lector tiene la última palabra.

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1

El poderoso bimotor surcaba un diáfano cielo de verano, haciendo que bandadas de pájaros cambiaran el rumbo de su vuelo para evitar aquel estruendoso bólido.

Piloteaba la máquina el teniente aviador Manuel Ahumada, experiente oficial de la fuerza aérea; con 38 años de edad y veinte en el servicio activo.

Llevaba a su lado al cadete Juan Amaya, nervioso joven de 19 años en su segundo vuelo de instrucción.

¡Mire bien! __tronó la voz del teniente en la reducida cabina__. Debe controlar la velocidad para no dejarla caer, mientras tiene retraídos el tren de aterrizaje y flaps.

Si llega a suceder eso, entrará en pérdida de velocidad, o sea que nos vendríamos abajo. ¿Comprende?

__¡Perfectamente, señor__ contestó el cadete__. ¡Cómo para olvidarse de ese pequeño detalle!

__¿Sabe dónde estamos? __interrogó el instructor, intentando contener una sonrisa ante el último comentario de su subalterno.

__¡Por supuesto! __exclamó éste tratando de aparentar seguridad; y mirando de reojo los instrumentos recitó: 38.43. 15…68.12. 46…curso 185… 240 nudos .

__Sí, sí __asintió el veterano piloto__. Cualquiera puede leer los instrumentos. Pero dónde estamos geográficamente.

__Creo…__la voz del muchacho sonó algo insegura__ que nos encontramos en la costa oriental de Florida.

__¡Bastante cerca! __confirmó el oficial__. Pero a lo que me refería es que entramos al famoso «Triángulo de las Bermudas».

__¿Y eso es peligroso? __indagó el cadete, abriendo más los ojos.

__¡Cuentos de brujas! __desestimó el teniente con un gesto despectivo__. Mil veces he volado por estas coordenadas y sigo aquí.

Dejemos eso. ¿Velocidad?

__280 nudos.

__Cierro un poco los aceleradores y ajusto los compensadores. ¿Me sigue?

__Atentamente, señor.

El vuelo continuó en estos términos por otros veinte minutos, hasta que el instructor preguntó: ¿Coordenadas?

__40…no…41 __dudaba el muchacho, cada vez más nervioso__. ¡No sé, señor!

__¡Cómo que no sabe…?

__Mire usted mismo __interrumpió el cadete en forma innecesaria , pues ya su superior se encontraba mirando el tablero con el asombro pintado en su rostro, porque en el panel los números se alternaban sin cesar.

__¿Qué demonios…? __exclamó el teniente. No puede ser. ¡Ni los compases giroscópicos funcionan!

__¿Algún campo magnético? __arriesgó su opinión el muchacho, tratando de parecer profesional.

__¡Imposible! __ desestimó el oficial__. A diferencia del magnético , el girocompás indica hacia el Norte, pero no al Norte magnético, sino al geográfico. Solo se detiene interrumpiendo la carga eléctrica. Y si eso pasara los motores se detendrían.

Voy a llamar a la base __se ajustó los auriculares y levantó una palanquita del panel. Al encenderse la luz roja comenzó a transmitir:__ F.A. 35  a torre de control. F.A. 35 a torre de control…

Ésta es una emergencia. Repito: es una emergencia. Cambio.

__Aquí torre de control__ la voz surgió de la radio con tono metálico por algunos segundos__. Lo copiamos con algo de estática.

__Parece que hemos perdido el rumbo __anunció sintiéndose algo avergonzado__. No podemos ver tierra. Repito: No podemos ver tierra.

__¿Cuál es su posición?

__No estamos seguros de nuestra ubicación. No podemos estar seguros de nuestra posición. No podemos saber acerca de dónde estamos.

Aunque me cueste aceptarlo, parece que nos hemos extraviado…

__Tome el rumbo debido, recto hacia el Oeste.

__No sabemos en que dirección está el Oeste.

Todo anda mal. Es extraño…. No podemos estar seguros de ninguna dirección…

Ni siquiera el océano tiene un aspecto normal. ¡El altímetro no funciona! La mira parece desenfocada. Mis dos compases han dejado de funcionar…

Estoy seguro de que nos hallamos sobre los Cayos. Pero no sé a qué altura.

__Vuele rumbo Norte, guíese por el Sol

__Pero si nada es normal… ¡Ni el Sol es normal ahora!

Debemos haber pasado por Florida y encontrarnos sobre el golfo.

Intentaremos cambio de rumbo de 180 grados, para no alejarnos en exceso.

¡Estamos completamente perdidos…!

Solo el ruido de la creciente estática respondió al desesperado llamado.

Y momentos después ni eso. Un silencio de tumba imperaba en la radio.

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MUCHAS GRACIAS.

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