Pastillas y confesiones

He dado muchos consejos, pero la realidad es que en la práctica alguno yo no lo sigo.

Por ejemplo la planificación en mi caso es muy elemental (de repente tú la necesitas).

Lo principal, por lo menos para mí, es tener una idea primaria. Después, a medida que avanza la novela, los personajes actúan de acuerdo a las circunstancias, siendo que a veces no estoy muy seguro de lo que van a hacer.

Claro que se debe mantener la clásica estructura: comienzo, medio y conclusión.

Y ten cuidado de que el comienzo atraiga al lector y no sea muy aburrido.

Otro consejo es que no necesitas apegarte a un solo género ( a no ser que te sientas cómodo con él).

Y otra cosa sobre lo que muchos te aconsejan es escribir sobre lo que sabes.

Con ese criterio no existiría la ciencia ficción, porque nadie viajó hasta Plutón, o tuvo contacto con vampiros o zombies.

Por ejemplo, en mi próxima novela que gira entre lo policial y religioso; el personaje, un psicólogo ateo, investiga sobre numerosas religiones publicando los resultados y denigrando sobre ellas. Como resultado recibe amenazas y atentados, siendo el final imprevisible.

Común es también que te digan que no repitas palabras, pero suena raro que el personaje le diga a la novia:

__Dame un ósculo; en lugar de un beso.

Así que cuidado con los sinónimos para remplazar palabras. Emplea los más comunes en el habla y nunca los que no conozcas.

Muchas gracias por leer.

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LUIS RODRÍGUEZ

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El médico

Aquella mujer era hipocondríaca. Por lo tanto se imaginaba enfermedades que no tenía y concurría seguido al médico
–¿Que le pasa hoy señora? __dijo el galeno, armándose de paciencia, pues ya la conocía. _Siento una molestia estomacal y tengo miedo que sea cáncer. El médico la revisó concienzudamente y solo encontró la consecuencia de un malestar pasajero. –No tiene nada importante,señora. Solo una mala digestión. _Sin embargo yo pienso que tengo algo. El doctor le aseguró que no tenía ninguna enfermedad de consideración y la dama salió, pero no muy convencida. A los dos días volvió y le relató al médico que sentía un dolor en el pecho y que estaba segura que podría venirle un infarto en cualquier momento. El doctor la revisó, sabiendo que era una pérdida de tiempo derivarla al cardiólogo y por supuesto, tampoco encontró nada raro. Ella le discutió que si le pasaba algo lo acusaría de mala praxis. Regresaba cada dos o tres días, con distintas supuestas enfermedades, hasta que al médico, cansado de discutir y perder el tiempo con ella, se le ocurrió algo… En la siguiente visita le dijo muy despacio y en forma confidencial: __Señora: Yo lamento mucho su interminable sufrimiento y el que tenga tantas enfermedades. Por lo tanto le voy a recomendar algo que la va a asombrar. Creo que para no sufrir tanto le conviene poner fin a su vida con estas pastillas (sacó un frasco sin ninguna etiqueta del armario, y lo puso arriba de la mesa). No le va a doler casi nada nada. Va a morir a los pocos minutos y no quedarán rastros del veneno. Por supuesto yo voy a negar todo, y nunca se las receté. La señora salió con los ojos muy abiertos del consultorio, temblando ligeramente. No se esperaba eso. Nunca volvió a ver a ese doctor y las pastillas de azúcar pura continuaron guardadas para siempre en su botiquín. ————————————————————————– LUIS RODRÍGUEZ

Pastillas varias

En una novela es imposible y aburrido contar todo.

Ni cuando el protagonista va al baño , se lava las manos etc.

A no ser que pase algo importante para el argumento en esos momentos.

Siempre (los escritores con alguna experiencia) tratan de enganchar al lector en los primeros capítulos, pero después se quedan sin cosas importantes que contar, y por la mitad se tornan aburridos.

Piensan que lo que vale es el final, pero si cansan al que lee cerrará el libro y no lo terminará.

Hay que crearle problemas a los protagonistas en cualquier parte del libro, para que el lector tenga curiosidad de saber cómo lo resolverá.

Y, por supuesto, “mostrar” como los resuelve. No puede nuestro héroe estar colgando de un acantilado y al siguiente capítulo, tomando té en el hogar.

El que lee quedará frustrado y sin saber cómo se salvó.

Se puede dejar detalles para apelar a la imaginación del que abrió el libro, pero no pasarse.

En una novela debe haber varios conflictos para completar muchas páginas y entretener, aunque tampoco pasarse de la raya y que todo le salga mal.

A no ser que sea una novela cómica.

Y si el final es sorpresivo e inesperado para el lector, mucho mejor.

No utilices palabras raras y poco corrientes para parecer un intelectual, ya que la mayoría no las va a entender.

Y ojo con los adverbios terminados en “mente” fácilmente, dulcemente, amablemente; y muchos otros.

No es que estén prohibidos, pero empobrecen el texto.

En vez de “La acarició dulcemente” puedes poner: “La acarició en forma suave y con dulzura.

Lo mismo pasa con el “cual” La mujer se metió en la habitación, en la “cual” había…

Es un pronombre relativo y muchas veces se usa mal.

Y con esto dejamos. En otro momento seguimos con los errores, pero ya me extendí demasiado.

Solo me queda desearles FELICES FIESTAS.

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LUIS RODRÍGUEZ

Pastillas de no decir diciendo.

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¡Hola! Hoy hablaremos de algo que puede pasar desapercibido fácilmente.

¿Cómo decir sin decir? Es lo que el lector deduce sin que aparezca descrito en la novela.

Debes tener en cuenta lo que no vas a contar, lo que es evidente o muy fuerte para el lector.

Cómo supongo que has visto alguna película policial en que el jefe de la mafia se retira y deja a sus sicarios diciendo:

“Hagan con ella lo que quieran” Eso lo dejan a la imaginación del lector, que puede imaginar lo que se le antoje.

O “Bajó la vista y miró al hombre” No necesitas decir que el tipo es mucho más alto que el último nombrado.

“Todos miraban a la rubia al pasear por la acera” Eso hace suponer sin lugar a dudas que era bonita.

“Se mojó todo al salir” Y no, llovía torrencialmente, aunque tampoco está mal.

“Su escote atraía a los hombres” Esta diciendo indirectamente de unos senos voluminosos,

Ese “hueco” en la narración hace que el lector deba completar con su imaginación lo que tú no dices.

Hay dos historias. La que cuentas y la que el lector se imagina.

Eso se llama en inglés disnarrated, y debe ser usado por el autor para que la imaginación del lector vuele más allá de lo que le cuentas.

No le des todo digerido, déjalo imaginar y resultará más divertido.

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LUIS RODRÍGUEZ

El rey

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Era el rey y estaba en su inmenso castillo.

Miró por la ventana hacia lo lejos, allí estaban las inmensas montañas nevadas. Su reino seguía aún mucho más allá de ellas.

Tenía miles de súbditos que morirían por él en caso de una batalla.

Además poseía un numeroso ejército.

Pero éste estaba inactivo desde hacía ya tiempo, pues sus tesoros y riquezas le sobraban y no tenía necesidad de atacar ningún otro territorio, como había hecho en la antigüedad.

Por lo tanto se sentía aburrido…

Un ruido en la puerta rompió sus pensamientos. Era una de sus esclavas que puso una uva en su boca. Era su deber servirlo.

Comenzó a sentir un poco de sueño.

__Ya la pastilla tranquilizante le hizo efecto __dijo el psiquiatra, encargado del manicomio__.

Sáquenlo un rato al patio, así el pobre toma un poco de sol.

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LUIS RODRIGUEZ